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La función estratégica de la comunicación corporativa

Desde que hemos empezado a trabajar para mejorar la comunicación en las organizaciones, nos damos cuenta de que todas quieren generar confianza y credibilidad en el entorno que trabajan, pero a la vez cometen algunos errores que repercuten en su propia actividad y en la confianza que suscitan (reputación).

Traemos a nuestro blog la intervención de Paul Argenti en el Foro de la Fundación Corporate Excellence (nov 2014) con motivo de la presentación de su libro “Comunicación estratégica y su contribución a la reputación”, haciendo un resumen sobre los que considera 4 errores frecuente cometidos por las organizaciones (al final os dejamos el link a la intervención completa para que podáis escucharla):

  1. Falta de apreciación por la estrategia. Todas las empresas se lanzan enseguida a ejecutar. Pero la realidad es que no se puede ejecutar nada bien sin hacer previamente un trabajo serio de estrategia. También ocurre que a veces se llega a formular la estrategia, pero no se comunica a nadie o se comunica mal. Así que hay que pararse para determinar hacía dónde vamos (desde nuestra misión), teniendo presentes nuestros valores, y con un horizonte claro (visión). Por otra parte, para poder comunicar coherentemente la estrategia a todos nuestros públicos, hay que entenderla previamente desde su propia perspectiva, no sólo desde nosotros mismos.
  2. Muchos directivos han perdido el tren de las Redes Sociales, y tanto ellos como sus organizaciones no entienden todavía lo que está sucediendo con la revolución del mundo digital: no se dan cuenta de que ya no son ellos los que llevan el control de la información. No se trata de que deseemos “controlar” a nuestros públicos, sino de escucharlos y mantenerles informados (cada vez más y mejor).
  3. Las organizaciones no quieren invertir en mejorar su reputación, pero resulta contradictorio que sí quieran protegerla. Para ello es importante convertirse en aquello que queremos ser, y después comunicarlo con transparencia. Sólo entonces la comunicación bien hecha favorecerá la confianza y la reputación.
  4. No valorar suficientemente el poder de la responsabilidad personal. Esto no es preocuparse sólo por el éxito de la empresa, sino por hacer cosas importantes en el mundo y conseguir que todos los que forman la organización se sientan protagonistas de ellas. Si una organización no es capaz de integrar a sus empleados en una misión común de la que sentirse orgullosos, es difícil pretender despertar la confianza fuera de sí misma.

 Portada libro Comunicacio´n Estrate´gica - Biblioteca CE      foto Paul Argenti

 Ver la intervención completa (desde el minuto 22):

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